Novedades sobre Imanes
La brújula: ese sabio imán
La brújula, ese objeto tan usual utilizado por exploradores y aventureros. Sin embargo, pocos saben que el campo magnético que orienta a su aguja resulta de las corrientes eléctricas del núcleo fundido de la Tierra a unos 2900 km. La propiedad del imán de alinearse de norte a sur no queda patente hasta el 1200 e.c.
El primer uso de las agujas magnéticas se dio presumiblemente en China varios siglos antes que en el viejo continente. Las primeras agujas magnéticas no conservaban la imantación. El descubridor Cristóbal Colón sabía estos inconvenientes y remagnetizaba sus agujas con un imán. Si bien la magnetita tiene propiedades permanentes, el hierro magnetizado es un fuerte imán temporal. Durante el siglo XVI ambos tipos de imán, duros y blandos, fueron combinados para producir un imán permanente más poderoso.
La magnetita, con añadidos de hierro, conocido como “imán armado" era el más potente. Para una comparación del poder de los imanes debemos usar dos cantidades que describen las propiedades magnéticas. Una, la saturación magnética, representa el mayor campo magnético que puede tener el material, sea temporal o permanente. La saturación magnética es una medida de la fuerza del imán cuando se encuentra totalmente magnetizado; según esta propiedad el hierro es un buen imán pues su saturación magnética es del orden de 20.000 gauss en tanto que la de la magnetita es menos de 4.000.
Otra importante propiedad del imán permanente está relacionada con la intensidad del campo magnético opuesto necesario para desmagnetizarlos. Esta propiedad se denomina coercitividad y puede expresarse en gauss. El material triunfante es la magnetita cuya coercitividad es casi 200 gauss, mientras que la del hierro es menos de 1. En el caso de los imanes armados la alta coercitividad de la magnetita mantiene al hierro magnetizado y la alta saturación magnética del hierro aumenta el campo magnético.
La brújula, ese objeto tan usual utilizado por exploradores y aventureros. Sin embargo, pocos saben que el campo magnético que orienta a su aguja resulta de las corrientes eléctricas del núcleo fundido de la Tierra a unos 2900 km. La propiedad del imán de alinearse de norte a sur no queda patente hasta el 1200 e.c.
El primer uso de las agujas magnéticas se dio presumiblemente en China varios siglos antes que en el viejo continente. Las primeras agujas magnéticas no conservaban la imantación. El descubridor Cristóbal Colón sabía estos inconvenientes y remagnetizaba sus agujas con un imán. Si bien la magnetita tiene propiedades permanentes, el hierro magnetizado es un fuerte imán temporal. Durante el siglo XVI ambos tipos de imán, duros y blandos, fueron combinados para producir un imán permanente más poderoso.
La magnetita, con añadidos de hierro, conocido como “imán armado" era el más potente. Para una comparación del poder de los imanes debemos usar dos cantidades que describen las propiedades magnéticas. Una, la saturación magnética, representa el mayor campo magnético que puede tener el material, sea temporal o permanente. La saturación magnética es una medida de la fuerza del imán cuando se encuentra totalmente magnetizado; según esta propiedad el hierro es un buen imán pues su saturación magnética es del orden de 20.000 gauss en tanto que la de la magnetita es menos de 4.000.
Otra importante propiedad del imán permanente está relacionada con la intensidad del campo magnético opuesto necesario para desmagnetizarlos. Esta propiedad se denomina coercitividad y puede expresarse en gauss. El material triunfante es la magnetita cuya coercitividad es casi 200 gauss, mientras que la del hierro es menos de 1. En el caso de los imanes armados la alta coercitividad de la magnetita mantiene al hierro magnetizado y la alta saturación magnética del hierro aumenta el campo magnético.














